| La plaza de Aragón
es otra de las céntricas plazas de la ciudad y su forma elíptica
la hace muy singular. Concebida casi como una prolongación
natural del paseo
Independencia, linda con este al norte, y con la plaza
Basilio Paraiso al sur. Alli se situa el Palacio de la Antigua
Capitanía General de Aragón de estilo neoclásico.
La plaza es un lugar de paso muy transitado, pero también
de paseo entre sus filas de árboles y los bustos de ilustres
aragoneses, o de descanso en sus amplios bancos, o de alivo, con
sus fuentes para reponernos del calor en verano. Aunque la mayor
parte de la plaza está ocupada por cajas de ahorro y bancos,
en la parte este junto a Independencia encontramos varios lugares
donde comer desde un bocadillo a pasta italiana.
Historia de la plaza Aragón:
La construcción de la plaza de Aragón surgió
como consecuencia de la del paseo
Independencia, cuando a principios del siglo XIX se proyectó
el mismo, y al sur del cual, tras la puerta de Santa Engracia, se
planeó una glorieta en torno a la estatua de Ramón
Pignatelli. Con la construcción de paseo se trasladó
la estatua a su actual ubicación junto al canal en el parque
Pigantelli, y situando en su centro un nuevo monumento al justicia
de Aragón, con lo que la plaza adoptó su nombre actual.
La puerta de Santa Engracia se colocó cerrando la plaza por
su lado sur, pero con el paso del tiempo y por necesidades del tráfico
se eliminó y desapareció. Con la reforma del paseo
en el 2003 la plaza mejoró su aspecto y se añadió
el pasillo central de banderas de Aragón y Zaragoza que le
aporta más personalidad a la plaza.

Imagen de la plaza de Aragón de Zaragoza |